L’Ametlla de Mar cuenta con 5 playas donde se pueden encontrar lagunas litorales: Sant Jordi, Torrent del Pi, l’Estany Tort, Santes Creus y l’Estany.

Las lagunas del litoral de la cuenca mediterránea peninsular se han convertido en hábitats relictos, los cuales han sufrido la alta presión humana y han ido desapareciendo.

Estos lugares tienen su origen en el tramo final del curso fluvial de los barrancos o ramblas mediterráneas, las cuales transportan agua en periodos de avenida entre 10 y 15 años. En el momento que hay el primer impacto de agua se rompe la barra de sedimentos que forma la playa y excava la cubeta donde se forma la laguna creando pequeños deltas.

El origen del agua que llena las cubetas es de origen subterráneo, con surgencias de agua dulce y marino por la infiltración del agua de mar en el subsuelo de origen sedimentario y muy poroso. Esta confluencia hace que las condiciones químicas del agua definan unos ambientes salobres donde las especies que viven se han adaptado a la presencia de la sal, la cual actúa como elemento limitante, dejando fuera aquellas especies que no aguantan la salinidad.

Con todo esto se definen unos hábitats muy característicos y singulares, donde es habitual la presencia de especies endémicas. Hecho que confiere a estos espacios una alta importancia para la preservación de la biodiversidad.

En cuanto a las amenazas que han sufrido estos espacios, la mayoría de ellas radica en las diferentes actuaciones humanas que han tenido lugar de forma directa o indirecta con la modificación de los cursos fluviales o la creación de infraestructuras como es el caso de los puentes por el paso de las diferentes vías de tránsito, los cuales han reducido la fuerza del agua, evitando el oleaje de avenida lo que ha conllevado el relleno total de las lagunas.

Actualmente en nuestro municipio tenemos cinco playas donde podemos encontrar lagunas litorales, en las cuales se definen las singularidades definidas anteriormente.  Desde el municipio nos preocupa la conservación de estos hábitats, ya que en ellos encontramos especies en un alto índice de peligro de extinción. Hay que hacer especial mención a la presencia del Samaruc, una especie piscícola que encuentra en este hábitat unas condiciones ideales para la conservación de estas especies. Tanto es así que se han llevado a cabo proyectos de restauración de estos hábitats. Acuerdos de custodia con entidades conservacionistas y controles anuales para conservar y evaluar el estado del hábitat y de la especie en concreto. Siendo junto con el Delta del Ebro el territorio que más núcleos poblacionales de Samaruc tiene actualmente.

Fuente: Xavier Solé Guimerà. Técnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento de l’Ametlla de Mar.

Fotos: Xavier Solé Guimerà.