Las 3 rutas que os propondremos han sido pensadas para descubrir –o para redescubrir- un territorio que sorprende continuamente. La costa de l’Ametlla de Mar incluye uno de los tramos más bien conservados del litoral catalán, con una numerosa extensión de terreno protegida por el Plan de Espacios de Interés Natural de Cataluña. Nos encontramos en un espacio que disfruta de una historia muy intensa, donde las calas y las fortificaciones cobran vida y hablan de épocas de piratas y bandoleros. Una costa testimonio del esfuerzo de pescadores y payeses que han sabido extraer alimentos de extraordinaria calidad.

 

Ruta 2: Donde los pinos se enamoran del mar.

  • De l’Ametlla de Mar a la Cala del Áliga por el GR 92
  • Recorrido: 9.4km (solo de ida)
  • Tiempo aproximado: 2.45h
  • Esfuerzo: moderado
  • Desnivel: 120m aprox.

 

El itinerario propuesto transcurre por el GR92 “Sendero Mediterráneo”, con salido del puerto pesquero de l’Ametlla de Mar y se dirige en dirección hacia el sur, a l’Ampolla, pasando por algunos de los tramos de la costa catalana mejor conservados. A lo largo del recorrido, los restos de las antiguas torres de vigilancia, o de trincheras y emplazamientos de baterías (como las popularmente llamadas “fortificaciones”) recuerdan tiempos pasados menos pacíficos.

Antes de llegar al Puerto Natural y a la Playa del “Estany d’en Gras” nos encontraremos  una serie de calitas rodeadas de una preciosa costa rocosa. Cala Pepo, Cala Bon Caponet (apta para ir con perros) y Bon Capó.

Una vez dejamos atrás la Playa del Estany pasaremos al borde de las Fortificaciones (antiguas baterías de costa de la Guerra Civil) que se construyeron para proteger la costa de la invasión del bando Nacional y que, finalmente, se produjo por el Ebro.

A continuación nos encontraremos con la Cala de Port Olivet y con su espectacular pinar,  siguiendo el recorrido atraviesa una zona protegida de especial valor natural. El área comprendida entre el Barranco y la Playa de Santes Creus (nombre procedente de los monjes del monasterio cisterciense del mismo nombre) y la “Punta de l’Àliga” que conserva todavía un importante grado de naturalidad y presenta valores paisajísticos y biológicos muy destacables, propias de los sistemas naturales terrestres y marinos de la Mediterránea meridional. Dentro de esta zona cruzaremos una de las calas más acogedoras de este tramo de litoral: la Cala del Estany Podrit.

Una vez dejamos atrás la Punta de l’Àliga, el sendero transcurre por una costa más escarpada y a la vez más espectacular, con pequeños entrantes en las rocas que forman pequeñas calitas de una gran belleza, y a continuación se presentará delante nuestra la imponente Roca de l’Illot, que forma una pequeña península que seguro no dejaréis de fotografiar.

El recorrido acaba en la Playa de l’Àliga justo donde empieza el Término Municipal del Perelló, aunque el GR92 sigue hasta el sur y  podéis continuar  el recorrido.

 

Consejos:

  • La excursión sigue en todo momento el GR92
  • El itinerario no acaba en el mismo sitio donde empieza. Es importante prever la vuelta con vehículo o simplemente volver atrás cuando se haya llegada a la mitad del tiempo previsto para la excursión.
  • Durante el verano el calor puede ser muy intenso y hay que madrugar bastante para no coincidir con las horas de más sol. No olvidéis el agua, la gorra y un buen calzado
  • Seguro que no hace falta decirlo pero, por si acaso, mucho cuidado con hacer fuego y con tirar  basura

Esperamos disfrutéis de esta ruta de senderismo por la costa natural de las Tierras del Ebro Reserva de la Biosfera, donde podréis descubrir los secretos más bien guardados de este espectacular tramo del litoral catalán. Y recordad que para cualquier duda estamos a vuestra disposición en la Oficina de Turismo de l’Ametlla de Mar.

 

Texto: Rafael López-Monné y l’Ametlla de Mar turismo

Foto: Xavier Francesc Solé Guimerà

Leave a Reply

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *

*